Llega el momento, el jefe del jefe de tu jefe le ha sugerido aplicar una nueva metodología japonesa de los años 60 en tu empresa que va a multiplicar la productividad por 2. Y a ti, te han encargado el mochuelo, tu gran momento, ha llegado momento de «ELIMINAR LO INNECESARIO».
En esta etapa, se plantean cuestiones sobre qué es innecesario y qué no, porque esa pregunta ataca directamente al ego los que decidieron realizar una inversión en esa máquina de decenas de miles de euros que no se usa y su única utilidad sería servir de adorno en una rotonda de la ciudad.
Pero hay que armarse de valor, coger los gomets de color rojo y ponérselos a todos los elementos que no vayan a tener uso de aquí al próximo año. Sin piedad. Si fuera necesario hasta quedarse con una llave inglesa y un operario, y digo solo un operario, porque con algún operario que llevan 20 años en la empresa, te has envalentonado y les has puesto un gomet rojo en la frente creyendo que las personas también entraban en las 5S.
Así que para adelante, ¿qué es innecesario? Joder, pues lo que no usas ni vas a usar remotamente.
Ejemplos:
- Un dispositivo que se ha quedado obsoleto porque se ha aumentado la capacidad de tu empresa –> A Wallapop.
- 250 herramientas repetidas –> 248 a la chatarra.
- Una máquina que iba a reemplazar el trabajo de 17 operarios pero que no funciona desde hace tres años –> achatárrala, duele, sí, pero más duele el dinero que costó.
- Máquinas antiguas que se usaban antes y ya no se usan –> abres el museo de la empresa con la temática de «mira con lo que trabajábamos antes» pero esas máquinas sácalas del lugar de trabajo.
- Blocs de papeles obsoletos de cuando la empresa fabricaba otros productos totalmente diferentes –> material para encender la estufa.
Seguro que si buscas, serás capaz de encontrar cientos de cosas que ya no se usan, no sirven y están allí, como la puerta de Alcalá. La vida es así, pero hay que ser fuertes y eliminar lo innecesario.
En esta lucha no estás solo, podemos ayudarte: info@lean5.es